Corrupcion en America Latina
¿Como y porque medimos la corrupcion?
news.bbc.co.uk/hi/spanish/latin_america/newsid_7015000/7015185.stm
Indice de Percepcion de La Corrupcion
El Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) es un instrumento de medición que publica cada año Transparency International. El IPC permite, a través del agregado de los resultados de diversas encuestas de organizaciones como el Banco Mundial, la Universidad de Columbia o el Foro Económico Mundial, puntuar a 180 países. Esta puntuación refleja las percepciones de empresarios, analistas de riesgo, especialistas financieros y otros, de la situación de la corrupción en cada país incluido en el indice.

El IPC de Transparency International mide los niveles de percepción de corrupción en el sector público en un país determinado y consiste en un índice compuesto, que se basa en diversas encuestas a expertos y empresas. El IPC 2008 clasifica 180 países (la misma cantidad que el IPC 2007) en una escala de cero (percepción de muy corrupto) a diez (percepción de ausencia de corrupción).
www.transparency.org/regional.../americas/corrupcion_en_america_latina
Corrupcion
Ya está probado. La corrupción no tiene patria ni tiene ideologías: abraza y tiende sus generosos brazos a izquierdas y derechas. Es insistente y no solo no se rinde, si no que por el contrario se desarrolla. Para peor, parece que desde hace mucho ha elegido afincarse en América Latina.
Fue la principal razón del desbarranque de los partidos históricos y tradicionales en el continente y abrió las puertas a los nuevos "caudillos" que irrumpieron decididos a acabar con los acomódos, negociados y todas las cosas sucias del pasado, que por cierto las hubo y en cantidades industriales. Fue la catapulta para lo que hoy algunos llaman el "eje del mal" y otros el " arco virtuoso".
Arribaron con la bandera del cambio, y algunas cosas cambiaron . Varias para mal. Lo unico que parece que no cambio fue el tema de la corrupción.
Daniel Ortega una de las promesas para engrosar el "arco", y quien ya tiene experiencia propia, trabaja en tandem con el expresidente Arnoldo Alemán, condenado a 20 años de prision por lavado de dinero y cinco delitos conexos de corrupción.
En Argentina sigue sin aclararse bien donde están unas centenas de millones de dolares, más sus intereses, que hace unos años salieron de la provincia de Santa Cruz, cuando el hoy presidente Néstor Kirchner era su gobernador. Y este es uno de los tantos casos que cada tanto se ventilan y frente a los cuales la justicia, muy ocupada con los corruptos de ayer y el tema de los derechos humanos, parecería que hace la vista gorda.
En estos ultimos tiempos la prensa independiente uruguaya, considerada como la " oposición" por el presidente Tabaré Vázquez, da cuenta de una serie de "irregularidades" en licitaciones y adjudicacion de servicios, que particularmente han elegido el famoso balneario de Punta del Este. Casos similares también se dieron en el pasado y sirvieron para que el Frente Amplio, hoy en el gobierno, y sus voceros mediáticos, hoy oficialistas, incendiaran a los partidos tradicionales que alternadamente ocuparon el poder.
Ni Chile se escapa. En estos días la prensa ha revelado la existencia de maniobras en el organo estatal que se ocupa de las actividades deportivas –Chiledeportes- consistentes en el desvio de dineros públicos con destino a financiar la campaña electoral de la presidenta Michelle Bachelet. Según la oposicion esto solo es " la punta del iceberg". La mandataria ha prometido que se investigará a fondo y se sancionará a los autores de los ilícitos, sean quienes sean.
El caso de Brasil es el más "rimbombante". Quizás pasaría a segundo lugar si el periodismo de investigación se entusiasmara en hurgar a fondo en la fortuna de Fidel Castro y colaboradores o en como se manejan los dineros públicos en Venezuela. Con el despliegue y las compras de todo tipo que hace el comandante Chávez, parece imposible que no haya nadie que se " confunda" y desvíe algún bolivar o algún petrodólar para su bolsillo.
Lo de Brasil se sabe porque la prensa , el congreso, la fiscalía y las oficinas de contralor no dan tregua. Esto es, funcionan, lo que habla positivamente de la salud del sistema democrático. Entre los casos del "dossier" (documentos contra el candidato rival negociados por gente del PT), el " mensualón" ( pagos extras y por fuera –coimas- a legisladores de la oposicion para que votaran determinados proyectos) y la " mafia de los chupasangre" (responsable de ilicitas compras estatales de ambulancias y material hospitalario) más algunos otros menores, se calcula que el costo para Brasil fue de 5.000 millones de dólares.
Sin embargo parecería que a estos nuevos "administradores" no les ha ido tan mal como a los anteriores. ¿ Será que la izquierda santifica todo? Sin duda son más hábiles, tienen prensa amiga y militante y el recurso de "revolver" en el pasado les permite seguir navegando en el presente. Hasta en Chile ocurre: horas después que se "destapara" lo de Chiledeportes, aparecieron 9 mil kilos de oro depositados a nombre de Pinochet en un banco asiatico. El banco ya desmintio y la justicia investiga.
¿Hasta cuando va a seguir así? , se preguntará mas de uno. La respuesta no es fácil. Fidel hace casi medio siglo que está y varios de los actuales presidentes les gusta y admiran al dictador cubano y lo dicen. Pero son otras épocas y la gente se cansa y al final los saca. Les da su tiempo para que se enderecen .Aparentemente ahora se los está dando a los actuales, de la misma forma que se los dio a los anteriores, que fue bastante y que no se dieron cuenta , y hasta incluso algunos ni aprendieron ni entendieron que fue lo que pasó.

El mal está identificado, desde hace muchos años. La corrupción es una las lacras más terribles en América Latina, uno de los mayores obstáculos para la consolidación de instituciones democráticas y para generar confianza entre la ciudadanía en esas instituciones. Ningún país latinoamericano, con mayor o menor descaro, se libra de esa plaga endémica.
Toda Costa Rica se ha quedado estupefacta estos días ante las declaraciones, entonando un mea culpa, del exgerente de la principal empresa costarricense de farmacéutica y de importación de material médico, Fischel, en un clamoroso caso de corrupción. El exgerente ha reconocido ante el tribunal que pagó, entre otros sobornos a funcionarios públicos, 700.000 dólares al expresidente Rafael Ángel Calderón para que saliera adelante un contrato entre
De los cinco últimos presidentes costarricenses, dos están procesados por corrupción y un tercero, también acusado, ha logrado eludir la acción de la justicia gracias a esos vericuetos legales por los que se cuela la impunidad. Un cuarto presidente puede tener que acabar respondiendo también de posibles corruptelas o tratos de favor. En muchos casos, demasiados, hay implicadas empresas trasnacionales de matriz europea, como la finlandesa mencionada, Alcatel, Siemmens, y otras.
Resulta paradójico escuchar los discursos de los dirigentes europeos sobre la necesaria lucha contra la corrupción en América Latina y el fortalecimiento de la institucionalidad. De hecho hay varios programas de cooperación financiados por
Digo que resulta paradójico porque lo que se invierte desde
http://blogs.rtve.es/fransevilla/2009/4/15/corrupcion-america-latina
Corrupción en América Latina: más allá de los mitos
Cuanto mayores son las asimetrías en una sociedad, más fácilmente se generan “incentivos perversos” para la corrupción. Eso es lo que se profundizó en las últimas décadas en América Latina. Cómo dar la batalla.
(Desde Nueva York) SEGÚN LOS TRIBUNALES AMERICANOS, Siemens pagó, entre 1998 y 2004, 40 millones de dólares en soborno a altas autoridades argentinas para conseguir un contrato de 1.000 millones de dólares para producir nuevos documentos de identidad. También pagó en 2004 en México 2,6 millones de dólares por un proyecto en modernización de refinerías.
Estos sobornos eran, como aceptó la mayor empresa de ingeniería europea en los tribunales, parte de una práctica sistemática de décadas que fue aplicada en múltiples países. En los países muy corruptos, los sobornos eran casi el 40 por ciento de los contratos; en otros, del 5 por ciento al 6 por ciento. La empresa deberá pagar en total 2.600 millones de dólares en Estados Unidos y Alemania en multas e investigaciones y reformas. Informa el The New York Times que Friedrich, jefe de la División Criminal del Departamento de Justicia de Estados Unidos,
señaló que la corrupción en ella “era sistemática y extendida”; el director del FBI de Washington que lideró la investigación la llamó “masiva y cuidadosamente orquestada”. Tan insertada estaba la corrupción en la cultura corporativa que uno de los principales operadores de los sobornos, Siekaczek, alegando que eran prácticas extendidas, afirmó después de haber admitido su culpa: “La gente dirá después de Siemens que no hemos sido afortunados, que hemos roto el mandamiento número 11. Ese mandamiento dice: no permitas que te descubran”.
Los costos económicos de la corrupción son altísimos, y los pagan finalmente los consumidores y los contribuyentes. Destruye la confianza, elemento clave de la economía. Socava el sistema de valores morales y crea nihilismo en los jóvenes.
Hay varios mitos respecto a ella que correspondería revisar en América Latina:
PRIMER MITO: LA CORRUPCIÓN ES ESENCIALMENTE PÚBLICA.
El caso de Siemens, y múltiples otros similares como, entre otros, la quiebra del principal banco privado dominicano hace algunos años, que absorbió recursos vitales para el país; el soborno comprobado realizado por ejecutivos de una transnacional líder en Argentina para vender masivamente informatización al principal banco público, han mostrado que la corrupción no es sólo pública. La corrupción corporativa es parte importante del problema global. En los hechos, los esquemas de corrupción suelen entrelazar a ejecutivos públicos y privados.
Hasta 1999 en que la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) penó la corrupción, el código fiscal alemán, entre otros, permitía la deducción de los sobornos como “gastos de negocios”. El Pacto Global de la ONU terminó de oficializar a la corrupción como tema para la empresa privada en 2004, al agregar la lucha contra ella como décimo principio de su Código de Responsabilidad Social Empresarial.
SEGUNDO MITO: LA CORRUPCIÓN SE CONCENTRA EN LAS COIMAS QUE LOS CIUDADANOS PAGAN A FUNCIONARIOS.
La coima en los países de Suramérica, la mordida en México y otras similares son claras expresiones de corrupción que deben ser combatidas y erradicadas. Sin embargo, los costos mayores los paga la sociedad en las grandes operaciones de colusión económica, entre empresas y funcionarios, como los que se han dado, entre otros, en el mercado de armas y en otras formas de corrupción más silenciosas. Entre ellas, las connivencias entre el crimen organizado y miembros de la policía, la influencia sobre el sistema judicial, los crímenes medioambientales.
Uno de los grandes temas que surgen cuando se eleva la vista de las coimas es el de la transparencia de la financiación en los procesos electorales. En un incisivo estudio de Ethos y Transparency International en Brasil al respecto (2008), más de 2/3 de las empresas firmantes del pacto por la integridad y contra la corrupción consideraron sobre esta estratégica cuestión que “las empresas deben apoyar iniciativas de la sociedad civil que monitoricen la financiación de la política”, “las empresas deben revelar sus donaciones políticas al margen de lo que hagan los partidos y los candidatos”, “las empresas solamente deben apoyar candidatos comprometidos con la divulgación de las donaciones”.
TERCER MITO: LA OPINIÓN PÚBLICA LATINOAMERICANA ES PASIVA FRENTE A LA CORRUPCIÓN.
Está sucediendo lo contrario. El latinobarómetro y la encuesta mundial de valores muestran un rechazo generalizado, una enorme indignación por la impunidad y la exigencia creciente por respuestas contundentes.
CUARTO MITO: LA CORRUPCIÓN ES UN TEMA BASICAMENTE POLICIAL.
Una investigación de la Universidad de Harvard muestra que es mucho más complejo. Trató de medir en 100 países con qué causales estaba más conectada. Las correlaciones econométricas identificaron que la principal eran los niveles de desigualdad.
Cuanto mayores son las asimetrías en una sociedad, élites reducidas tienen el control de las grandes decisiones económicas, de los recursos, de la información, y las grandes mayorías tienen grados mínimos de información y de participación real. En esas condiciones hay, según los investigadores, “incentivos perversos” para las prácticas corruptas, porque los grupos de alto poder no tienen control y pueden actuar con impunidad. La corrupción, a su vez, aumenta la desigualdad. Se ha estimado que un aumento de un punto en el índice de corrupción hace aumentar el coeficiente Gini de desigualdad en 5,4 puntos.
Cuanto más equitativas las sociedades y mayor la participación de las mayorías, en educación, salud, información e incidencia en las decisiones, mejor podrán vigilar, y protestar, y menor será la corrupción.
Estos resultados son particularmente significativos para América Latina, por ser la región más desigual del planeta. Uno de los costos silenciosos de la desigualdad son los incentivos para la corrupción.
¿Cómo combatir la corrupción en la región? Mejorar la equidad y superar los mitos señalados, y otros, profundizando sobre sus causas, son recomendaciones básicas.
Junto a ello son imprescindibles vigorosas políticas de reforma y fortalecimiento del poder judicial, apoyo a la profesionalización de las instituciones policiales vinculadas con la investigación de estos delitos, establecimiento de instituciones reguladoras sólidas y dotadas de capacidad técnica efectiva, gestión activa para la recuperación de activos en el exterior. Después de largas gestiones, el empobrecido Haití acaba de recuperar varios millones de dólares que la dinastía Duvalier había depositado en cuentas suiz.as.
LA CORRUPCIÓN NO ES UN DESTINO
A todo lo anterior deberá sumarse trabajar en la familia, la educación y los medios masivos para fomentar una “cultura de la transparencia y la responsabilidad”. Ambos significan que el otro importa. La corrupción es lo contrario: egoísmo maximizado. En los años noventa, en Argentina, donde este año se están llevando adelante 15 procesos judiciales contra políticos, ex funcionarios, empresarios y banqueros de esa década, algunos sectores de la población llegaron a invertir los valores. Los funcionarios y empresarios que robaban cubriendo sus operaciones eran percibidos como “unos vivos”; los que no lo hacían, “una especie de idiotas”. La década de políticas ortodoxas extremas destruyó parte de la clase media y de las oportunidades para la mayoría de la población en ese y otros países de la región, pero, además, erosionó profundamente los valores básicos.
http://spanish.safe-democracy.org/2009/03/09/corrupcion-en-america-latina-mas-alla-de-los-mitos/

No hay comentarios:
Publicar un comentario